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Consecuencias de vacunar a manga abierta

por Rodolfo Acerbi*

Nadie puede objetar el rol fundamental que tienen los biológicos en la prevención de las diversas enfermedades virales y bacterianas. Es muy claro que la aplicación de los principios del Bienestar Animal está directamente vinculado con una correcta sanidad en el rodeo y es aquí en donde las diversas vacunaciones obligatorias o no, establecen la base para este fin.

Lograr que el personal del establecimiento rural deje de golpear a los animales y se trabaje con tranquilidad, aplicando los procedimientos acordes al buen trato animal será un gran objetivo. Pero que al mismo tiempo ese rodeo, como consecuencia de una sanidad deficiente, esté afectado por diversas enfermedades, será una auténtica contradicción para el bienestar de los bovinos.

Pero aún cuando el establecimiento rural cumpla con el plan sanitario indicado por el profesional veterinario, suceden situaciones indeseables evitables. Ocurre que esta estratégica tarea tiene procedimientos, denominados buenas practicas,  que de ningún modo se pueden desconocer y menos aún obviar.

La primera consideración es el lugar en donde se aplicarán los inyectables en los bovinos, y en esto quiero ser terminante. El único lugar adecuado para los bovinos para producción de carne a fin de preservar a los cortes de mayor valor, es la tabla del cuello. ¿A alguien se le ocurriría aplicar un inyectable en el área del jamón en un porcino o en la pechuga de un pollo parrillero? Clarísimamente la respuesta es: no.

¿Por qué sería distinto en un novillo? Todo inyectable, aún luego de su  correcta aplicación, genera inevitablemente una pequeña fibrosis en la zona, que luego será un futuro corte de carne.

Es asombroso escuchar a profesionales o a paratécnicos vinculados con la campaña de vacunación contra la fiebre aftosa afirmar con suficiencia: “yo vacuno a manga abierta” asociando a la velocidad con la  eficiencia en dicha práctica… ¡grave error!

Es frecuente que por esta razón de falsa eficiencia, los animales se desplacen muy rápidamente por la manga y el vacunador aplique el biológico atrás de la zona adecuada (tabla del cuello) y aparezcan, por ejemplo, en los valiosos bifes anchos (ojo de bife) granulomas vacunales, que luego desmerecerán  mucho a este corte Premium de exportación (foto).

En segundo lugar, pero tan importante como la adecuada aplicación, se debe mantener en todo momento, una correcta desinfección.

Pareciera que existe la creencia en el sector agropecuario que la especie bovina es resistente a las infecciones.

He visto usar la aguja de la pistola de vacunar como picana para mover los animales en la manga, cargándole  la mejor colección de bacterias que la superficie del cuero contiene.

Los animales con estos abscesos en sus cuellos, sufren dolores importantes que le impedirán alimentarse correctamente y por lo tanto la  ganancia de peso diaria se verá claramente afectada. En este sentido, la estadística que llevo hace años en una planta frigorífica de exportación resulta que el 1% de los animales tienen  un absceso vacunal. Ello causa la pérdida por decomiso de una cantidad de carne de la zona del cuello aproximada a 1,5 kilos, debido a la limpieza que el personal del SENASA  debe hacer  para retirar el tejido necrótico purulento (foto).

Pero también ocurre la misma pérdida de carne originada cuando el vacunador ante esta velocidad inadecuada, descarga la dosis mientras va retirando la aguja del lugar de inoculación dejando una fibrosis significativa a lo largo del recorrido. En esta situación el porcentaje se eleva entre un 20 y 30 % de los animales. En la Argentina, se faenan por año 12 millones de animales promedio, hagan la cuenta de kilos de carne inútilmente perdida.

No se explica la causa de trabajar en los cuidados ganaderos apuradísimos y lejos de las buenas prácticas, cuando se está frente a un animal que vale 4.620 pesos (resulta de multiplicar 18.50 pesos por una res de novillo apto para la cuota Hilton de 250 kilos a la fecha de marzo de 2013)…o en definitiva  cualquiera sea el valor de ese animal, es vuestro capital.



VACUNAR, SI!... DE CUALQUIER MODO, NO!


*Médico Veterinario – Docente


Anexo formas de aplicación


A continuación colocaré una revisión bibliográfica realizada por el Dr. Marcelo Ghezzi Profesor Titular de la Cátedra de Anatomía y miembro de nuestro grupo de Bienestar Animal de la Facultad de Ciencias Veterinarias de Tandil-UNICEN en relación al lugar de aplicación de los inyectables y el calibre de las agujas.


Aplicación apropiada de inyección en el bovino


Coloque todas las inyecciones en el área del cuello, delante del hombro – nunca coloque las inyecciones en los cuartos traseros, Figura Nº 1.



Figura Nº 1: Esquema que sintetiza los lugares o áreas no recomendables y apropiadas de aplicación de las inyecciones subcutáneas o intramusculares en el bovino.


Siga las instrucciones de la etiqueta del remedio- entienda el motivo de uso, tiempo de absorción y eliminación de residuos, la dosis, contraindicaciones y niveles de seguridad, y la fecha de vencimiento de todos los productos administrados y lleve registros de ¿qué productos fueron utilizados, cuando, porqué, y en qué animales?

Elija la vía subcutánea (SC) en lugar de intramuscular (IM), sólo si se da la opción en la etiqueta del producto puesto que algunos productos deben ser utilizados IM porque no son aprobados para su uso subcutáneo.

Utilice la técnica de “Carpa” usando ambas manos (Figura Nº2 y 3) para las inyecciones subcutáneas.


No inyecte más de 10 cc del producto por sitio de inyección y deje un espacio de por lo menos 4 pulgadas entre cada sitio de inyección (más o menos el ancho de la mano). Utilice agujas de número 16 que tienen ½ a ¾ de pulgada de largo para vía subcutánea y número 18 de por lo menos 1 pulgada de largo para IM [Aguja hipodérmica TJ 40/12 (18 G X 1 1/2) cono traslúcido color rosa].

Cambie las agujas frecuentemente (aproximadamente cada 10 animales) y no utilice agujas sucias, empolvadas, dobladas, o rotas. Limpie regularmente la(s) jeringa-pistola solamente con agua caliente.

La dimensión de la aguja depende del tamaño de un animal, de la ruta de administración, y de la viscosidad del producto inyectable. Seleccione la aguja que se ajusta al tamaño del ganado (el tamaño más pequeño y práctico sin que llegue a doblarse):




Conclusiones


La decisión de administrar medicamentos inyectables debe ser resuelta por el Médico Veterinario después de comparar los beneficios y los riesgos de hacerlo.

Su Médico Veterinario es la mejor fuente de consejo para maximizar los beneficios del tratamiento y reducir el riesgo de problemas.

Todas las inyecciones intramusculares reducen la terneza de la carne en el lugar de aplicación. 

Sin importar la edad del animal o el uso, nunca aplique una inyección en el cuarto trasero. La tabla del cuello es el lugar indicado.

Adquiera productos inyectables que le indicó su profesional asesor y de Laboratorios Certificados por el SENASA  en GMP (Buenas Practicas de Manufactura)

Use productos subcutáneos cuando sea posible.

Cuando se usan correctamente, los medicamentos mejoran la salud y el bienestar del animal, aumentan la rentabilidad y se provee al consumidor de un producto comestible de mejor calidad.


BIBLIOGRAFIA CONSULTADA


Simith D.R., Grotelueschen D.M., Griffin D.D. Procedimientos apropiados de inyección en ganadería bovina. Corporación ganadera CORFOGA. Pág. 7. Búsqueda internet:

www.corfoga.org/images/public/documentos/pdf/revista/Procedimientos_Inyeccion_Bovina.pdf -


University of Idaho, Idaho Beef Council. 2008 Procedimiento Apropiado de Inyección

18/11/08. Búsqueda internet:

http://www.extension.org/pages/%E2%80%9CGCC%E2%80%9D_-Procedimiento_Apropiado_de_Inyecci%C3%B3n


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